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Difícil elección

Un curso de milagros se basa en el perdón, pero ¿qué es exactamente el perdón?

—Es el medio que permite la disolución del miedo en tu mente.

—Ya, pero decir esto es casi como no decir nada. Mejor háblanos de sus manifestaciones para que podamos entender lo omniabarcante que es.

—Claro, ahí van:

El perdón ve la solución al lado de todo problema.
El perdón ve el humor en vez del drama.
El perdón se ríe a carcajadas de los absurdos.
El perdón es tener un rumbo en vez de estar perdido.
El perdón es querer dar en vez de querer recibir.
El perdón es cultivar un profundo amor propio.
El perdón es sentirse querido por la vida.
El perdón es decidir soñar bonito.
El perdón es una sonrisa en vez de una mala cara.
El perdón ve esperanza en vez de fatalidad.
El perdón elige ver luz en vez de oscuridad.
El perdón tiende puentes en vez de buscar vanas excusas para evitarlos.
El perdón ve uno donde todos ven dos.
El perdón ve el juego y juega.
El perdón nunca cierra puertas; siempre las mantiene abiertas.
El perdón se levanta después de caer y aprende del error.
El perdón no se rinde; el perdón es incapaz de rendirse.
El perdón es coraje.
El perdón no se deja amedrentar.
El perdón quiere conocer el amor en toda su dimensión.
El perdón elige no mentir ni mentirse, sino reconocer.
El perdón intenta vivir en el presente y suelta lamentos pasados y el miedo al futuro incierto.
El perdón confía.
El perdón trabaja por placer.
El perdón sirve por placer.
El perdón es un minero incansable.
El perdón ríe, canta y baila en medio de la tormenta.
El perdón no se conforma con poco, sino que lo desea todo.
El perdón es empoderamiento.
El perdón es la capacidad de elegir.
El perdón comunica y se expresa abiertamente.
El perdón es la búsqueda de la maestría interna.
El perdón es paz, serenidad y templanza.
El perdón es seguridad y sentirse seguro.
El perdón ve errores, no pecados.
El perdón no condena los errores, solo los comprende.
El perdón crea llaves para liberar a los presos.
El perdón crea imágenes para que los invidentes vean.
El perdón crea futuros brillantes.
El perdón construye, edifica.
El perdón colabora.
El perdón suelta la imagen empequeñecida del yo individual para sumarse a una imagen de sí mismo mucho más grande.

—¡Cuántas cosas puede ser el perdón!

—Quién sabe… ¿Cuántas formas hay de darnos amor? ¿Cuántas formas hay de unirnos?

—¡Incontables!