¡Ahora sí!
Por fin mi casita está arreglada.
Ahora ya hay tiempo para los detalles,
pues el rumbo ya fue fijado
y el barquito no puede extraviarse.
Ya puedo ponerme guapo para la fiesta,
ocuparme de las pequeñeces,
pues el barquito soltó amarras
y nada le retiene.
Riego mis plantitas,
les susurro cuentecitos y ellas florecen.
Por fin mi casita está ordenada.
Por fin están las cosas en el lugar al que pertenecen.
¡Qué importante es lo importante!
¡Qué paz cuando lo tienes!
Ahora que ella no me espera,
ahora que yo no la espero a ella,
ya está todo dispuesto para la fiesta.